Las jornadas de un llamado regularmente son largas, tanto
que en ocasiones parecieran imposibles, he estado en filmaciones de hasta 36 horas y se de peores, depende mucho sí es foto ó video,
cuántas tomas son, sí tiene diálogo ó no, en fin.
Para que los llamados no sean pesados para los niños, se les
cita varias horas después de iniciado el llamado, cuando arte ya está montado
(la escenografía) y con una pre iluminación que solo se ajusta ya con ellos en
el set según la ropa, tono de piel etc. También se les da prioridad a la hora
de filmar para que terminen sus tomas antes y se puedan retirar aunque el
llamado continúe.
Trabajar con niños siempre es divertido, no solo por su
espontaneidad, su inocencia o las travesuras que nunca faltan, sino que además
el departamento de arte es el que se encarga de los rayones, los dibujos, las creaciones, las destrucciones y todas las
diabluras que aparecen en escena. Es curioso, parte de mi trabajo es "jugar".
Art. iÑiGo.